
El asesor de la Casa Blanca Stephen Miller afirmó que Haití es “un país seguro para los haitianos”, después de una decisión de la Corte Suprema que permitió a la administración del presidente Donald Trump poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para inmigrantes haitianos.
Las declaraciones han generado críticas debido a la situación que atraviesa Haití, marcada por la violencia de pandillas, inestabilidad política, desplazamientos y dificultades para acceder a servicios básicos.
Funcionarios de EE.UU. han sostenido que los beneficiarios haitianos del TPS deben regresar a su país y han planteado incentivos económicos y vuelos para facilitar salidas voluntarias.
Mientras tanto, expertos y testimonios citados cuestionan que las actuales condiciones de seguridad permitan considerar a Haití un destino seguro para quienes regresen.

