
Irán intenta encontrar nuevas alternativas comerciales ante el aumento de la presión económica de Estados Unidos. Washington anunció la “Operación Economic Outcast”, una campaña destinada a aislar financieramente a Teherán mediante sanciones y posibles medidas contra países que mantengan relaciones comerciales con el régimen iraní.
La situación se complicó después de que Emiratos Árabes Unidos suspendiera sus relaciones comerciales con Irán, reduciendo aún más sus opciones. En 2024, gran parte del comercio iraní dependía de Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Irak y China, siendo China un comprador especialmente importante de petróleo iraní.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que los países que mantengan vínculos con Teherán podrían enfrentar un mayor aislamiento económico.
¿Podrá Irán encontrar nuevos socios comerciales para contrarrestar la presión económica de Washington?

