Parece mentira, pero el restaurante Parrillada sigue con los mismos precios de diciembre; a un mes de comenzada la primera etapa de implementación de la Tarea Ordenamiento en el territorio nacional,
Univista TV Web
Muchos clientes con frecuencia preguntan si el establecimiento es estatal, y a la negativa, comienzan a revisar alegremente el menú. El local siempre está lleno, los empleados contentos y los bolsillos tranquilos. Reseñó CubaCute.
“¿Compañera, esto es estatal?” Le preguntan una y otra vez a la dependienta. “Pero… ¡estos precios no han cambiado!”, vuelven a comentar en alta voz y con asombro quienes lo visitan. El resultado: establecimiento lleno y ventas acertadas que alivian las necesidades y le dan tranquilidad al bolsillo.
María Rodríguez, vecina del municipio, ya frecuenta par de veces al día el establecimiento. Asegura que no disminuye la calidad por ser barato.
Anabel, quien reside en el reparto Buena Vista, señala que la comida siempre está muy bien elaborada y que es la mejor opción ahora mismo para desayunar y almorzar.

Yaíma Ferrales, propietaria del restaurante Parrillada, comenta sobre la simpleza con la que notó que esta modalidad de negocio era la más acertada. Cuenta que el vender mucho y barato les proporciona la seguridad de vender todo el producto diariamente, así nada envejece en sus alacenas y se pueden ofertar alimentos frescos, y tienen mayor productividad utilizando menos recursos: agua, electricidad y gas (mayor eficiencia y eficacia; más con menos).
“Sencillamente aplico el a, b, c, de un buen comerciante: vender mucho y barato; y no poco y caro. Con ello el producto rota todos los días, no envejece, se oferta fresco y sobre todo, hacemos un volumen mayor de producciones utilizando menos recursos, dígase electricidad, aceite, gas licuado…, lo cual disminuye nuestros gastos y no se lo tenemos que sumar al precio del menú”, explica la propietaria.

