Carlucho decide darle un giro de 180 grados a su vida y cuenta quién lo motivó a dar el paso que tanto él temía.

Entrar por varias horas a una operación a los 50 años con anestesia general. Enfrentarse a una nueva y desconocida vida sin una parte de cuerpo, con el temor de cómo reaccionaría él mismo a la hora de comer. Algo que lo mantuvo por toda su vida con una “adicción incontrolada”, fue parte del miedo y la indecisión de someterse a la Bariátrica, la cirugía que te ayuda a perder peso.
Fueron muchos los amigos que trataron de convencerlo, pero solo una persona con su “Don” lo motivó a dar el paso.

Don Mario tiene entre tantos ese toque que muy pocos tienen, me refiero a LA EXCELENCIA.
Este tiempo a su lado en @univistatv me ha permitido escucharle y aprender de su fuerza inquebrantable que sin duda lo mantiene después de ochenta años con una vitalidad y energía envidiable.
No lo he dicho nunca, es la primera vez que lo voy hacer.
Don Francisco fue quién me impulso a este cambio en mi vida no solo en apariencia en mucho más.
Estaba yo de brazos caídos aceptando que mi pasado ya era mi destino: ser gordo y vivir así.
En su libro hay un capítulo que se llama El peso de mi peso se los recomiendo.
Pero lo esencial, el punto de giro en una de nuestras charlas fue un comentario que le hice a Mario después de una motivación de él a que lograra un cambio en mí, le dije:
-Mario ya tengo 50 Años
Me miro y me dijo:
A esa edad empecé yo.
Entonces encendió en mi algo como ya lo había logrado en otros. La charla continuó y mi cabeza no paraba, él hablaba de su carrera y yo pensaba en la mía, me sacudió el piso y su remate fue el colofón:
-Ahora piénsalo yo con 82 años me voy a levantar de aquí y voy a hacer tres programas de «Salud es Vida» para @unividamedicalcenter, cuando termine me voy a Chile, me esperan para el teletón…así salió caminado a su estudio con la elegancia y la excelencia de un hombre que ya en este tiempo imparte lecciones únicas y magistrales…yo quede sentado estremecido y decidido no solo a que era el momento de cambiar. También quiero en mi vida hacer por otros lo que Don Francisco hizo por mí.
Esta vez el agradecimiento no lo grabó en piedra como suele muchas veces hacer, lo grabó en su mirada, en su voz, es su sonrisa que lo delata y se hace cómplice de un espejo que no miente.

Gracias Don por todo y mucho más que aquí no puedo publicar pero que llevaré siempre conmigo.
Hay hombres que son capaces de llevar un Don consigo que los hace únicos e irrepetibles.
Escribió Carlucho en su Instagram para agradecer a quién lo motivó a ser hoy diferente.

