El «asesoramiento de Cuba» en Venezuela ha llegado a una planta de recuperación de trasformadores eléctricos y ha permitido que la entidad «estabilice las operaciones» y ahorre millones de dólares por concepto de «sustitución de importaciones».
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Alexis Iván Landeiro Ferro, responsable cubano de la fábrica, dijo al portal que en un primer momento se capacitaron a los técnicos e ingenieros venezolanos, quienes luego se sumaron al proyecto.
Según Landeiro, actualmente se han rescatado más de 8.000 trasformadores eléctricos y sus componentes, con un ahorro en divisas que ronda los 2.000 dólares por cada unidad en el mercado internacional, reportó Diario de Cuba.
Cuba con injerencia en Venezuela
«La planta llevaba siete años paralizada y cuenta hoy con tecnología y equipamientos de punta, incluso le solicitamos a Cuba aumentar el número de especialistas nuestros aquí, para intensificar un trabajo que ya se estabiliza y exhibe logros», dijo.
Según el funcionario cubano, «Venezuela también está sometida al criminal bloqueo norteamericano».
Celebró que su trabajo ha permito al Gobierno de Nicolás Maduro devolver al sistema eléctrico nacional cerca de 120 unidades cada mes.
La planta La Mariposa recibe transformadores averiados de toda Venezuela a través de la gestión que realiza la Corporación Eléctrica Nacional S.A. (CORPOELEC). Una vez en la fábrica, estos son diagnosticados, reparados y finalmente comprobados en correspondencia con los estándares del mercado, gracias a un moderno laboratorio habilitado para tales fines.

Asistencia de Cuba
«El impacto social de la labor que realizamos es muy grande. Mediante la reinserción en el sistema de los trasformadores recuperados, les hemos devuelto el servicio eléctrico a miles de personas y generamos empleos. El ahorro es general, ya sea por concepto de flete o de importación», declara el cubano al frente de la entidad.
En menos de una semana termina todo el proceso de recuperación y al ser reinstalado con las condiciones técnicas necesarias se obtiene un trasformador de distribución habilitado para otros 15 o 20 años de vida útil.
Los diez trabajadores que posee la planta laboran en la reparación y pintura del chasis, enrollado del núcleo, entre otras acciones. Para ello emplean materiales que tienen un bajo costo en el mercado internacional como el papel diamantado, electrocartón y alambre circular de cobre.
Con el objetivo de certificar la fiabilidad y eficiencia del producto recuperado, este se somete a una tensión que supera los 34.000 volts. Solo si pasa la prueba es devuelto a la red eléctrica nacional y entra en funcionamiento.
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