
El despliegue del portaaviones nuclear USS Nimitz y otras unidades militares estadounidenses en el Caribe ha elevado la tensión geopolítica alrededor de Cuba, en medio de la histórica acusación federal contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
El Comando Sur confirmó recientemente que el USS Nimitz y el destructor USS Gridley participan en operaciones y ejercicios navales dentro del despliegue “Southern Seas 2026”, enfocado oficialmente en cooperación marítima y seguridad regional.
Mientras tanto, el Departamento de Justicia de EE.UU. formalizó cargos contra Raúl Castro por el ataque que dejó cuatro muertos, incluidos ciudadanos estadounidenses, reactivando uno de los casos más sensibles entre Washington y La Habana.
En redes sociales y sectores del exilio cubano crecen las especulaciones sobre un endurecimiento de la presión política, militar y judicial contra la cúpula del régimen. Sin embargo, hasta el momento, no existe ningún anuncio oficial de una operación militar directa contra Cuba ni confirmación de acciones de captura inminentes.
El movimiento del USS Nimitz ocurre dentro de ejercicios previamente anunciados por la Cuarta Flota y el Comando Sur para América Latina y el Caribe.
¿Crees que Washington aumentará todavía más la presión contra el régimen cubano?

