Una falla en los servidores que soportan las bases de datos de los usuarios de la Unión Eléctrica (UNE) provocó desde el pasado martes una interrupción de los pagos en línea de la factura de electricidad en todo el país, por lo cual la empresa estatal pidió disculpas y se comprometió a arreglar el problema “con la mayor celeridad posible”.
Según una nota difundida en las redes sociales de la UNE, sus técnicos comenzaron a investigar la “avería existente en nuestros servidores, para solucionar la misma con la mayor celeridad posible que se informará oportunamente una vez solucionada”.
Horas más tarde, la UNE indicó en otro breve mensaje en sus redes sociales que el inconveniente ya había sido resuelto, por lo cual las aplicaciones informáticas que se utilizan para el comercio electrónico en el país como Transfermóvil y Enzona ya estaban operativas para hacer pagos de la factura electrónica del consumo de electricidad en el sector residencial.
Cuba es un país con enormes dificultades para el acceso a Internet y son frecuentes las fallas con estos sistemas informáticos, incluyendo los servicios de pago con tarjetas magnéticas emitidas por los bancos. Por ejemplo, el pasado 25 de enero, un incendio en el local de los respaldos eléctricos de la entidad Servicios de Pagos Red S.A., entidad responsable de controlar todas las tarjetas magnéticas que expiden las instituciones bancarias, provocó una afectación que dejó sin servicios a los clientes de todo el país.
En aquella ocasión, además de inhabilitar las prestaciones de Transfermóvil y Enzona, tampoco se podían hacer transacciones en la red de Cajeros Automáticos ni en los Terminales de Punto de Venta (TPV) habilitados en algunas instalaciones de la red comercial.
Una de las medidas más cuestionadas de la Tarea Ordenamiento que comenzó en 221 fue el alza en las tarifas eléctricas que se multiplicaron por casi cinco veces. Marino Murillo Jorge, Jefe de la Comisión de Implementación de los Lineamientos, posteriormente cesado de su cargo, explicó que era necesario el incremento y que estaría en correspondencia con el aumento del sueldo. Nadie le creyó, pero tampoco nadie protestó públicamente.

