
El Congreso de Estados Unidos aprobó el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), poniendo fin a un cierre parcial del gobierno que se extendió por 75 días, uno de los más prolongados en la historia reciente.
La medida, que ya fue respaldada por el Senado y se espera sea promulgada por el presidente Donald Trump, permitirá reanudar plenamente las operaciones del DHS, afectadas durante semanas, incluyendo servicios clave como la seguridad en aeropuertos.
El proyecto no contempla nuevos fondos para políticas de inmigración ni para la aplicación de leyes fronterizas, temas que han generado debate entre legisladores y forman parte de las diferencias políticas en el Congreso.
¿Qué opinas sobre este acuerdo y sus implicaciones en la seguridad y la política migratoria?

