El carné de Impedida física debería conceder ciertos beneficios a esta mujer cubana, que tiene solo una pierna y puede mover solo la mitad de su cuerpo. Lamentablemente es un lujo que no se puede dar.
UniVista TV Web
Gloria Teresa Rico Solis, no tiene el carné de Impedida física. A su discapacidad severa esta mujer debe sumarle la lucha contra una burocracia que solo entorpece los canales regulares, dejándola sin ningún tipo de beneficios para hacer las colas.
Desde Diario de Cuba, realizaron un reportaje especial para contar la historia de Gloria Teresa, esta mujer cubana que debe enfrentar la pandemia, su discapacidad y la burocracia para conseguir el carné de Impedida física.
Debido a su severa discapacidad y a las distancias que la separan de esos establecimientos, esta cubana residente de El Canal, el Cerro, depende de que su sobrina le compre comida, pañales de adulto y otros productos imprescindibles en su condición.
Esto no sería problema añadido para su sobrina, Carmen de Armas Rico —quien en definitiva debe comprar lo que necesitan ella y sus hijos—, si tuviera la seguridad de que, después de hacer diez horas de cola o más, entraría a la tienda a adquirir todo lo que necesita.
Pero la única seguridad en Cuba es que las mercancías con que surten los establecimientos se agotan en apenas tres horas.

Necesitan el carné de Impedida física
El Estado es consciente de que los escasos productos que llegan a las tiendas no alcanzan ni para la mitad de las personas que hacen las colas. Por eso, en medio de la pandemia de Covid-19, decidió que a las personas clasificadas como vulnerables —embarazadas y personas con discapacidad— se les otorgara un documento que certifica su situación y permite que un miembro de la familia, especificado en el documento, realice las compras en su lugar.
El 5 de mayo, la Dirección Municipal de Trabajo y Seguridad Social le emitió dicho documento a Carmen de Armas Rico para que tuviese prioridad en las colas al realizarle a su tía las compras en las redes de tiendas Trasval y Trimagen. Dicho documento está certificado con la orden No. 093 y firmado por la especialista Sandra Iznaga Entenza.
El documento le da prioridad a De Armas Rico en las colas para adquirir solo los productos de su tía, que es la persona «vulnerable».
Después de comprarlos, ella tendrá que permanecer en la cola durante varias horas para, si tiene suerte, comprar los suyos.
«Pero el 26 de agosto, las administraciones de estas tiendas me informaron que este documento ya no tenía ningún valor, que tenía que presentar el Carné de Impedida Física de mí tía en lo adelante», explica a DIARIO DE CUBA, De Armas Rico.
Con información de: Diario de Cuba
Más de UniVista TV Web
HRW se solidariza con el reportero Orelvis Cabrera
La promo de Rick and Morty que sorprendió a todos
Ciego de Ávila inundado por las fuertes lluvias

