Senadores demócratas y republicanos presentan propuesta para levantar el embargo a Cuba

Senadores de los partidos Demócrata y Republicano presentaron de manera conjunta un proyecto de ley para levantar el embargo comercial a Cuba y permitir nuevas oportunidades de negocio para los empresarios estadounidenses, informó la agencia EFE.

El texto, impulsado por los demócratas Amy Klobuchar, Elizabeth Warren y Chris Murphy, así como por los republicanos Jerry Moran y Roger Marshall, fue entregado a la cámara alta del Congreso de Estados Unidos desde el pasado ciclo legislativo.

La iniciativa concentra su contenido en eliminar las disposiciones de la medida que impide a los estadounidenses hacer negocios en Cuba, pero mantendría las que abordan los derechos humanos o reclamaciones patrimoniales contra el régimen castrista.

Los legisladores señalaron que la eliminación del embargo comercial a Cuba generaría nuevas oportunidades económicas y permitiría a los agricultores, ganaderos y fabricantes de la nación norteamericana vender en un mercado a solo 90 millas de distancia.

La Comisión de Comercio Internacional de EEUU determinó que, si se levantaran las restricciones al comercio, las exportaciones de productos como el trigo, el arroz o la soja podrían aumentar un 166% en 5 años, hasta un total de 800 millones de dólares.

Entre los argumentos a favor de la propuesta, se ha mencionado que su aplicación ayudaría a satisfacer la demanda de importaciones agrícolas que requiere el gobierno cubano para alimentar a sus ciudadanos y turistas.

Elizabeth Warren, senadora demócrata por el estado de Oklahoma, comentó que la propuesta da un paso importante para eliminar las barreras al comercio entre los dos países; mientras que Amy Klobuchar, de Minnesota, consideró que poner fin “de una vez por todas” al embargo comercial ayudaría a pasar página a “una política fallida de aislamiento”.

El embargo de EEUU a Cuba es una política económica y comercial que comenzó en 1960, después de la revolución de Fidel Castro y la nacionalización de empresas estadounidenses en la Isla. Desde entonces, esta medida ha sido ampliada y modificada en varias ocasiones por diferentes presidentes norteamericanos.

La referida política prohíbe el comercio entre ambos países, lo que incluye la mayoría de los bienes y servicios, las transacciones financieras y la inversión en Cuba por parte de ciudadanos y empresas estadounidenses.

La facultad para eliminar el embargo recae en el Congreso de EEUU. Primero, se requiere la mayoría de los votos dentro del Senado, y luego lo mismo en la Cámara de Representantes. En caso de existir discrepancias, se elige un comité para que las solucione y se vota nuevamente en las dos cámaras.