Durante el fin de semana se han viralizado en las redes sociales numerosas imágenes en las que se ve a ciudadanos cubanos en sus centros de trabajo o en sus Comités de Defensa de la Revolución (CDR) portando los palos que usan habitualmente las brigadas de respuesta rápida del régimen para reprimir a activistas y opositores.
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Las imágenes han causado especial conmoción entre los usuarios de las redes sociales al aparecer en las vísperas de la marcha cívica del 15 de noviembre, ante la cual las autoridades del país han reaccionado atacando a sus organizadores y relacionándola con supuestas «guerras no convencionales» promovidas por Estados Unidos.
En una de las fotografías, publicada por una cubana Gretel Sánchez en Twitter, se puede ver a un grupo de cubanos con palos en las manos luciendo camisetas con la palabra «Ordene». Según la autora del post, se trata de trabajadores de la Empresa Industrial Ferroviaria «José Valdés Reyes», reportó Diario las Américas.
Turbas castristas
«Díganme que esto es un fake news, una manipulación del imperio o una foto editada por un mercenario. Díganme que lo que mis ojos interpretan no es la idea que revela la imagen. Díganme que estas personas van con esos palos a un barrio marginal a donarlos a los cientos que viven en condiciones infrahumanas», escribió en sus redes sociales el youtuber «Vámonos con Juanka».
«Por favor, que alguien me diga que esto no es lo que parece: Ordene y mande… con palos para golpear a hermanos cubanos si se atreven a manifestarse», añadió el youtuber.
La activista trans Mel Herrera señaló que la imagen estaba acompañada de la etiqueta promovida por el régimen #ACubaPonleCorazon, ante lo que preguntó: «¿Y los palos para qué son, algún tipo de cariño especial, un masajito nuevo?»
Turbas reprimirán a manifestantes el 15N
Además, estos hombres, como parte del simulacro, se enfrentan entre ellos con los palos a modo de espada. Mientras, decenas de mujeres salen de la Biblioteca Municipal de Cárdenas, en Matanzas, y realizan una cadena humana en la acera.
El ejercicio termina cuando los vecinos rodean a dos individuos que interpretan el rol de manifestantes mientras les gritan consignas como «Viva la Revolución», «Viva Fidel» y «A Cuba ponle corazón».
La periodista cubana Mónica Baró calificó a dichas imágenes como «preocupantes», pues consideró que los cubanos están «muy cerca de un conflicto civil sangriento».
«El Gobierno cubano ha estimulado la confrontación entre quienes piensan distinto, pero ofreciendo protección y privilegios a quienes reproducen los discursos y consignas oficiales y piden continuidad», escribió.

