Escasez y mala distribución elevan el precio de los cigarros en Cuba

Los cigarros en Cuba se mantienen con un precio elevado de hasta tres veces más de su valor estipulado. Esto debido a la escasez y a la pésima distribución del producto.

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Con la implementación de la tarea de ordenamiento al principio del año, la escasez se adueñó de varios rubros, entre ellos los cigarros.

Los consumidores deben acudir muchas veces al mercado negro para comprarlos o adquirirlos en bodegas hasta en tres veces su valor.

Desde Diario de Cuba realizaron un reportaje especial en el que contactan con un trabajador de gastronomía y diversos consumidores de cigarros, que pagan el articulo a un elevado precio.

«No he encontrado cigarros en todo el día. Ahora voy a ver a una señora que dicen que tiene (de la marca) Criollos a 130 pesos la cajetilla. ¡Trece veces el precio que tiene en la bodega! Y ojalá le queden, porque estoy desesperado por fumar y esta noche tengo guardia», comenta a Diario De Cuba Gustavo, un guardia de seguridad en una empresa de alimentos.

Nadie se explica la falta de cigarros

«No entiendo por qué falta el cigarro y el tabaco, si eso se cultiva y se fabrica aquí mismo, en el país. En eso sí que no pueden echarle la culpa al bloqueo. Ya desde el año pasado estaba escaseando, pero en los últimos meses, desde que lo censaron, se disparó el precio en la calle y escasea más. Venden una cajetilla por persona, lo mismo si eres fumador que si no, o si eres adulto o un niño recién nacido. Entonces, los que fumamos tenemos que comprárselo a sobreprecio a los que no, es una locura», concluyó.

La implementación de la llamada Tarea Ordenamiento trajo un aumento en los salarios y las pensiones, pero ha sido engullido por el mercado negro.

La deficiencia en la oferta estatal convierte los precios oficiales en pura fantasía.

El cigarro, lejos de ser un producto de primera necesidad, es un vicio que se torna más difícil de abandonar en tiempos de pandemia, en los que el estrés es aún mayor.

«Lo peor es que la abstinencia es forzosa», dice Miguel, un maestro de enseñanza primaria. «La verdad que es una buena oportunidad para dejar el vicio, pero en medio de la cuarentena es una tortura».

«Una cajetilla de cigarro cuesta solo diez pesos, pero como está escaso, la gente aprovecha y lo revenden. Primero fue a 20, luego a 30 y así sucesivamente ha llegado a 100 o más.

Con información de: Diario de Cuba

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